>Elegir personal para tu empresa fitness

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Detalles sobre el equipo de trabajo en el medio fitness
(aplicable a cualquier organización)
Elegir tu equipo de trabajo.
1.     Integrantes bien capacitados en la tarea que deben de realizar.  La capacidad de las personas de la organización se suma y forma el capital intelectual de la misma.  La capacidad se obtiene de la experiencia, de la capacitación obtenida y algunos otros medios.  Esta capacitación son las credenciales que se le pueden pedir al aspirante a ocupar un puesto en la organización así como a través de distintas pruebas diseñadas específicamente para cada tarea o puesto.
Las personas bien capacitadas y con experiencia tendrán la posibilidad de resolver los retos que surjan sobre la marcha de manera exitosa.
2.     En cada área debe de haber la persona con las competencias adecuadas al puesto.
a.     Hay competencias duras relacionadas con la personalidad y hay que saber conocer la que se requiere para el puesto y la que tiene la persona.  Herramientas relacionadas con el estudio de la personalidad y de estilos de pensamiento son útiles para esto (Eneagrama y Cuadrizonas cerebrales).
b.     Existen las competencias técnicas que son las que pueden ser aprendidas más fácilmente a través de cursos, capacitación y experiencia.
De esta forma al formar tu perfil del puesto debes incluir ambos tipos de competencias y analizar muy bien las características que se requieren de ambas para el puesto y comprobarlo con las personas que ocuparan estos puestos a través de entrevistas, exámenes, referencias y observación en su comportamiento.
3.     Apasionados por su actividad. La pasión y gusto por lo que se hace es el motor fundamental de las personas.  Si la persona ama lo que hace, de manera natural le saldrá bien, estudiará sobre el tema, lo practicará con gusto y el resultado será notable.  Muchas personas desgraciadamente llevan su profesión sin que realmente les apasione.  Las personas apasionadas en su actividad destacan sobre el resto.
4.     Buena actitud. Simplemente existe lo que llamamos buena actitud o mala actitud.  Una actitud pasiva es mala actitud ya que no permitirá liberar el máximo potencial personal ni de la organización en la que participe la persona.  Lo bueno de la actitud es que es absolutamente observable en comportamiento.  La persona podrá decir mucho bueno de sí, sin embargo el comportamiento lo delatará siempre.  Solo observando te darás cuenta de la actitud de las personas.  En las duras y en las maduras, sobre todo en estas últimas, hay que tener una sonrisa en la cara y mirar al futuro con esperanza. En toda empresa hay contratiempos que superar y, para ello, una mentalidad positiva ayuda. Imaginaros un equipo de fútbol que sale al campo desmoralizado, ese equipo pierde seguro, aunque su rival sea inferior. La negatividad es una enfermedad que se irradia y contagia a los demás desmoralizándoles. En cambio, la positividad motiva y hace equipo.
5.     Querer o no querer.  Las personas hacen las cosas o no las hacen.  Cuando las hacen es porque realmente quieren hacerlas y éstas pueden ser desde sus actividades cotidianas, hasta cosas adicionales que se les requiera.   Un ejemplo es la capacitación.  La persona puede decir que sí le gustaría capacitarse, pero siempre pone pretextos para no hacerlo.  Esto quiere decir que la verdad es que NO QUIERE.
6.     La cantidad de personas.  Se debe elegir la cantidad de personas precisa para desarrollar bien las tareas relacionadas con los puestos.  Si previamente se ha elegido a gente con la capacidad adecuada, podrán hacer su trabajo más eficientemente.  Si pones menos personas de las que realmente se requiere para mantener el servicio o funcionalidad, sacrificarás la calidad y eso redundará en la costosa pérdida de clientes.  Si pones gente de más, gastarás de manera innecesaria, perdiendo utilidades para la organización.
7.     Comprometidas con el proyecto.  No hay nada peor que trabajar con personas que no creen en el proyecto, pues esa desconfianza en las posibilidades de la viabilidad del negocio se contagia a su trabajo, y, además, puede contagiar con sus dudas a otros miembros. La existencia de personas no comprometidas dentro del grupo representa un alto riesgo de conflictos, diseminación del equipo y, finalmente, de fracaso del proyecto.
8.     Trabajadoras.  Si no son trabajadoras será mejor que se queden en casa, pues levantar un negocio de la nada cuesta y mucho. No queremos personas que estén allí para hacer bulto y molestar.
9.     Creativas.  La mejor forma de superar los obstáculos que se irán presentando a medida que avance la formación del negocio, a falta de grandes recursos (lo más normal), es haciendo uso de la creatividad en la búsqueda y aplicación de soluciones. El trabajo duro también ayuda a ese fin. A mí siempre me gusta pensar que no hay una sola forma de afrontar un problema (reto) sino varias de diferentes. Escoger la adecuada a la situación es la clave del éxito.

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